viernes, 2 de noviembre de 2007

Lucy.


A Lucy la conocí en La Palma, gracias a mi vw escarabajo.
Yo me disponía a sacar dinero del cajero, cuando de repente...una chica me abordó.
Lo primero que pensé fue: ¡Me va a robar!
Pero lo gracioso es que me dice:
- ¡Oye! ese coche ¿es tuyo?
- Sí
- Y por casualidad, ¿no lo estarás vendiendo?
- Pues no
- Jolín, es que es el coche que siempre he soñado y además es que lo tienes pintado como a mí me gustaría.
Este fue el comienzo de una amistad que todavía perdura y que espero sea para muchos años.
A partir de ahí, Lucy empezó a moverse para conseguir su "esca" y al final, adquirió uno en muy buen estado por internet.
El único problema es que estaba en Alemania, pero para Lucy no había obstáculos.
Lo cierto es que yo siempre he pensado y, además, se lo he dicho a ella, que el habernos conocido hizo que de alguna manera, ella se moviera para conseguir el coche que siempre había deseado.
Ella, sin embargo, me dice que no, pero yo siempre digo: "Que las cosas pasan por algo".

No hay comentarios: